Sin agua no hay desarrollo posible: por qué la Ley de Glaciares no debe modificarse

Las organizaciones de la sociedad civil expresan su profunda preocupación ante los intentos de modificar la Ley de Glaciares (Ley N.º 26.639), una norma clave para la protección del agua y de los ecosistemas de alta montaña en Argentina.

En un contexto de crisis climática, retroceso acelerado de glaciares y aumento de la escasez hídrica, cualquier reforma que reduzca los niveles de protección ambiental representa un riesgo ambiental, social y económico de carácter irreversible.

Sancionada en 2010, la Ley de Glaciares reconoce a los glaciares y al ambiente periglacial como reservas estratégicas de agua dulce, fundamentales para el consumo humano, la producción agrícola, la generación de energía y la conservación de la biodiversidad. Además, establece la creación del Inventario Nacional de Glaciares, a cargo del IANIGLA, como herramienta científica para identificar y monitorear estas reservas hídricas en todo el territorio nacional.

Glaciares y ambiente periglacial: mucho más que hielo visible

Argentina es uno de los países con mayor cantidad y diversidad de glaciares del mundo. Estas masas de hielo —junto con el ambiente periglacial, donde gran parte del hielo se encuentra bajo la superficie— cumplen un rol esencial como reguladores del ciclo del agua, sosteniendo ríos y cuencas, especialmente en provincias áridas y durante períodos de sequía.

La evidencia científica es clara:

  • El ambiente periglacial almacena grandes volúmenes de hielo subterráneo que no siempre es visible.
  • Actúa como un amortiguador hídrico de largo plazo, liberando agua cuando más se la necesita.
  • Su degradación comprometería nacientes de agua, cuencas interprovinciales y la seguridad hídrica futura.

Un marco legal sólido, ratificado por la Justicia

La Ley de Glaciares es una ley de presupuestos mínimos de protección ambiental, prevista por la Constitución Nacional para garantizar un estándar común de cuidado del ambiente en todo el país. Su constitucionalidad fue ratificada de manera unánime por la Corte Suprema de Justicia de la Nación en 2019, que confirmó que la protección de estos bienes colectivos prevalece frente a intereses económicos particulares.

Modificar esta ley para habilitar actividades extractivas en zonas actualmente protegidas implicaría un retroceso ambiental inadmisible, contrario al principio de no regresión ambiental y a los compromisos internacionales asumidos por Argentina en materia de cambio climático.

Proteger los glaciares es proteger el futuro

La conservación de los glaciares y del ambiente periglacial no es un obstáculo para el desarrollo: es una condición básica para un desarrollo sostenible, equitativo y resiliente. Sin agua no hay producción, no hay comunidades viables ni economías regionales posibles.

📄 Para conocer en profundidad los fundamentos científicos, jurídicos y ambientales, te invitamos a descargar el informe completo elaborado por organizaciones de la sociedad civil:

👉 Descargar el documento completo – Carta sobre la Ley de Glaciares

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