En el Día Internacional del Medioambiente, 5 de junio, voluntarios de la empresa 3M se acercaron a la Reserva Ecológica Costanera Sur para cerrar la Semana de la Sustentabilidad que implementaron en la empresa. Esta acción consistió en la plantación de 20 árboles en un área recientemente añadida a la Reserva y que se encuentra en recuperación.
Junto a la Fundación Hábitat & Desarrollo y a los guías de la RECS, recorrieron la Reserva descubriendo sus ambientes y las características de las especies a utilizar. También se elaboró material didáctico para complementar la información (ver anexo). Se reprodujo el ambiente del talar utilizando talas, algarrobos blancos, curupies, ñapinday y coronillos.
Los talares bonaerenses son ambientes en una situación crítica de conservación. La restauración del mismo ayuda a crear un corredor biológico para la dispersión de las especies asociadas a los talares y el intercambio de material genético facilitando la adaptación de los organismos a los rápidos cambios que se dan en estos tiempos.

Además de plantar 20 árboles en la Reserva Costanera Sur, los voluntarios se llevaron a sus casas plantas de especies nativas como falsas cardenchas, suspiros, azucenitas de bañado, cactus (Opuntia sp.) y aristoloquias para colaborar con la conservación de nuestro patrimonio natural y cultural desde sus casas.

Lic. Manuela Moreira
Proyectos de Conservación
FUNDACIÓN HÁBITAT & Desarrollo
Anexo: La importancia de las especies nativas:
Las especies nativas o autóctonas son aquellas especies originarias del lugar o que llegaron allí mediante procesos naturales. El territorio en el cual se cumplan estas condiciones se considera “área natural” de distribución de una especie nativa.
Las especies autóctonas animales y vegetales de un lugar determinado se relacionan entre sí y con el medio que las rodea (suelo, disponibilidad de agua, temperatura, etc). Todo esto, los organismos, los elementos e incluso las relaciones que se establecen entre ellos, conforman un ambiente.

Los ambientes característicos de la ribera del Río de la Plata son los siguientes:
Cortaderal:
La cortadera es la especie vegetal más abundante en la Reserva. El pastizal de cortaderas ocupa grandes superficies, que en la época de floración se ven cubiertas de plumerillos de color blanco violáceo que ondulan con la brisa. El cortaderal alberga una variada vida animal. La maraña de raíces, tallos rastreros y hojas secas proporcionan cuevas y refugios para pequeños roedores como el cuis, ofidios, sauros como el lagarto overo y una gran variedad de insectos. Las espigas brindan alimento y posaderos de numerosas aves como verdones los más característicos, tijeretas, chingolos, mistos y jilgueros.
Ceibal y juncal
El ceibo, es un árbol muy difundido en las islas de todo el Delta, además se distribuye en el sur de Brasil, Paraguay y Uruguay. Su flor ha sido declarada “flor nacional argentina” por Decreto Nº 138.974/72. En la ribera del Plata, el ceibal es una comunidad característica que crece sobre las islas inundables y la orilla de los arroyos, en los puntos más elevados del pajonal. En ocasiones el ceibo está acompañado por otros árboles como el curupí y el sarandí colorado, o arbustos del matorral.
El matorral ribereño es una comunidad exclusiva del Río de la Plata y está integrada por arbustos o pequeños arbolitos de alrededor de 2 mts. de altura. Las especies son la acacia mansa, el sarandí blanco, rama negra, murta, palo amarillo y curupí.
Los juncales se desarrollan en las orillas de ríos y lagunas, en suelos arenoso-limosos cubiertos por el agua, pero que emergen durante las bajantes. El junco coloniza los bancos de arena apenas la profundidad y la periodicidad de las mareas lo permiten, sus rizomas contribuyen a fijar el suelo, y además los tallos retienen los sedimentos arrastrados por el río.

Bosques de aliso y sauce
El aliso de río es un árbol de mediano porte, que alcanza los 6 a 8 metros de altura, con copa estrecha de follaje verde grisáceo. Crece a orillas de los ríos en la Mesopotamia y el Chaco, y son típicos del Delta medio y superior. Es una especie “pionera”, que se propaga rápidamente ocupando los bancos de arena o limo que van formando islas nuevas en el Delta y a lo largo de todo el Paraná y sus afluentes. Forma bosquecillos puros, aunque en ocasiones también se asocia con el sauce criollo o arbustos como las chilcas. En la Reserva Ecológica Costanera Sur se desarrolla formando masas boscosas, con características algo diferentes debido al distinto grado de humedad del suelo. En algunas partes el bosque es denso, y allí se percibe un “microclima” particular. La humedad es mayor (lo que se manifiesta en la presencia de hongos y líquenes), se atemperan los ruidos, el frío en el invierno y el calor en el verano. El sauce criollo es un árbol muy común en la mayor parte del territorio Argentino, desde el Norte hasta la provincia de Chubut, y desde el río Uruguay hasta casi la cordillera de Los Andes, siempre a orillas de los ríos. Los sauzales son característicos de las islas del Paraná, desde Corrientes hasta el Delta y la ribera del Río de la Plata, donde aparecen en las islas arenosas altas y en las orillas de los ríos, algunas veces asociados con diferentes arbustos y hierbas, o ejemplares dispersos de ceibo, y curupí.

Lagunas y bañados
Son los ambientes más representativos de la Reserva, y los más ricos, por la diversidad biológica que sustentan. Las lagunas no están conectadas con el río. El nivel del agua varía a lo largo del año, y depende fundamentalmente del balance entre lluvias y evaporación.
Las lagunas de la Reserva no son profundas y no tienen un contorno definido. En las orillas inundables se desarrollan bañados, caracterizados por la presencia de totoras y otras plantas palustres. El espejo de agua está en parte cubierto por vegetación flotante como las lentejitas de agua y el repollito de agua; también se puede encontrar vegetación sumergida. Estos ambientes son aprovechados por una variedad de fauna como áreas de descanso, alimentación, refugio y nidificación. Diversas especies de peces, de anfibios y de reptiles de hábitos acuáticos y semiacuáticos viven en lagunas, aunque no son fácilmente observables. Entre los mamíferos, los coipos o nutrias son los más comunes, y una gran cantidad de aves como garzas, macaes, gallaretas, caraos, patos y cisnes de cuello negro, se distribuyen por las distintas zonas determinadas por la vegetación, explotando los recursos de diferente manera para disminuir la competencia.
Las especies exóticas o introducidas son aquellas que fueron introducidas por la actividad humana -en forma intencional o accidental- en un sitio fuera de su área natural de distribución.

En el caso de hallar las condiciones adecuadas, gran parte de las especies exóticas cuentan con grandes ventajas respecto a aquellas especies propias del lugar ya que en este nuevo sitio no cuentan con predadores que controlen su crecimiento. Es de esta forma, que muchas especies exóticas, en mayor o menor grado, tienen la potencialidad de convertirse en invasoras o plaga, sustituyendo de esta manera a las especies nativas.
Cuando la flora autóctona es remplazada por especies exóticas se reduce la cantidad de alimento y refugio para muchas especies animales nativas que dependen de ellas para prosperar. De esta manera disminuye la biodiversidad (cantidad de especies de flora y fauna que habitan en un lugar). La modificación de ambientes naturales, ya sea por invasión de especies como por su transformación en cultivos, plantaciones artificiales o urbanización, es una de las principales causas de extinción de especies en todo el mundo.